Niños de una escuela de Molagavita arriesgan sus vidas a diario cruzando el río Chicamocha por un cable - LO QUE PASA EN BUCARAMANGA Y COLOMBIA
Niños de una escuela de Molagavita arriesgan sus vidas a diario cruzando el río Chicamocha por un cable

Ese es el único medio con que cuentan para ir a clases a la sede F de la Institución Educativa Lagunitas, en la vereda Toma de Agua.

“Son 15 estudiantes en la escuela, de los cuales 5 cruzan a diario la polea arriesgando sus vidas o llegando tarde a clases”, precisó la docente María Silvia Rojas Barajas.

Pero no solo los escolares deben suspender sus cuerpos de un lazo atado a una polea que se desliza por la guaya que atraviesa el río.

Las dos profesoras de la sede F y habitantes de la vereda Toma de Agua también deben hacerlo.

“Le pido a las autoridades competentes que nos den un puente para que todas las personas podamos cruzar y evitar el peligro de este cable. El río con el invierno se pone peligroso”, advirtió Daniel Calderón, padre de familia y habitante del sector.

La estudiante Luz Amparo Calderón explicó que tienen que arriesgarse a que la polea se quiebre o se tuerza y así “no podemos pasar el cable”. Agregó que cuando eso sucede, deben esperar a que las poleas sean remplazadas.

Otro de los peligros que afrontan es que se reviente el lazo del que se sostienen.

Pero cruzar el río de esta manera artesanal no es el único problema que deben afrontar niños y profesores.

Para llegar a la escuela, ubicada en la parte alta del sector Río Chico, tienen que serpentear por un camino empinado en mal estado, bajo temperaturas entre 30° y 40° centígrados, dijo el rector de la Institución Educativa Lagunitas, Carlos Julio Eugenio Mejía.

“Sería lindo tener una carretera por dónde venir porque pasamos por bastantes peligros”, expresó la estudiante María José Beltrán

Y al llegar a la escuela, tampoco terminan ahí las penurias: la sede educativa solo cuenta con un salón pequeño para sus 15 estudiantes y 2 profesoras.

Por eso, ante el hacinamiento que afrontaban el Rector debió gestionar una carpa bajo la cual reciben las clases la mayoría de escolares, salvo cuando llueve o cuando el viento agita fuerte.

Tampoco hay baños ni cancha para las actividades recreativas y deportivas de los escolares.

Aún así, los niños acuden a diario a sus clases mientras los padres de familia insisten a los concejales de Molagavita, al alcalde William Eduardo Barón Barajas y a la Gobernación de Santander que atiendan los reclamos de esta comunidad educativa.

(Imágenes y testimonios tomados del video de Pedro Manrique Rivera y Guillermo Anaya publicado en YouTube)

Créditos  Ecolecuá

Comentarios Facebook